WILLARD GRANT CONSPIRACY (16-11-2013) – Teatro del Arte – Madrid

Willard-Grant-Conspiracy

Me resulta un poco complicado acercarme a este concierto siendo objetivo. Y mira que somos el colmo de la subjetividad. Me gusta mucho Robert Fisher como artistas. Actualmente, como cabeza dominante de Willard Grant Conspiracy, este grupo sin formación fija, que va de un solo miembro al medio centenar, se ha transformado en una hidra bicéfala, componiéndose del propio Robert y David Michael Curry a la viola.

En el intimísimo entorno del Teatro del Arte (fue mi primera vez, me pareció magnífico), nos encontramos nada más entrar con Robert Fisher sentado en la primera fila, invitándonos a sentarnos a su lado, asegurándonos que en breve nos dejaría el sitio libre. Estuvo comunicativo, cómodo y cercanísimo y me pareció una persona espléndida de forma que a nivel humano me dejó una sensación inigualable.

Tenemos que introducir que venían a presentar su disco Ghost Republic, banda sonora para un documental fotográfico de la zona donde viven actualmente, el desierto de Mojave. Disco seco, parco y no exento de belleza pero no apto para principiantes. Así, nada más empezar, Robert nos comentó que detrás de las canciones que iban a interpretar, tanto del nuevo disco como de los anteriores, había una historia que solía contar, nos preguntó si queríamos que se centrase solo en la música o nos contaba también los hechos relacionados. Nosotros pedimos la experiencia completa.

Así, proyección del documental, relatos y música, fue todo uno. Así, Robert nos habló de pueblos fantasmas que permanecen congelados en el tiempo, de iglesias metodistas, serpientes y marcianos, de gobiernos insensibles que arrancan de raíz una población y de noticias que marcan el tema de algunas canciones entre otras cosas. Todo ello en la primera mitad del concierto, centrándose más en lo puramente musical en la segunda parte.

Él solo, a la voz y guitarra acústica (ocasionalmente la armónica) junto a la viola de David, nos guiaron por los senderos de buena parte de sus discos. Cada uno tendrá su preferencia, por supuesto. En mi caso, a pesar de la I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E, impresionante, de verdad, voz de Robert, me maravilló la sensibilidad cantando de David en “Piece of Pie” que él mismo interpreta en su último disco. Disfruté con la interpretación tan diferente de canciones básicas en su repertorio como son “The Ghost of the Girl in the Well” que es un punto y aparte y “Soft Hand” que él mismo presentó como su canción pop (no hay duda). Especialmente esta segunda, por el simple hecho de la instrumentación con la que se tiene que defender respecto a su hermana de estudio, merece una atención muy especial. Por otro lado Robert dejó patente que no necesitaba ni el micro, al enfrentarse a las bravas, sin instrumento, micro ni nada, con “The Ballad of John Parker” y presentó “The Suffering Song” como su tema más triste, ideal para despedir el concierto tal vez.

Estas con otras tantas canciones, fueron el concierto de Willard Grant Conspiracy. Pero no lo fueron, el concierto se puede describir más o menos pero con el entorno (el teatro, ya que la proyección era más bien un aderezo anecdótico) y el poco público, la cosa se convirtió en una experiencia tan íntima y cercana que es difícil de describir. Los detalles a la viola (pocas veces usó efecto y sí el pizzicato para adornar) que hacían sonreír a Robert, su voz apacible presentando las canciones, el silencio, tal vez excesivo pero que sumaba solemnidad al acontecimiento, todo ello unido a lo antes mencionado, hicieron de esta una velada entrañable e inolvidable. Lástima que alguien tan generoso, siga siendo un artista tan minoritario por estos lares.

Por Rock in Chains
Foto Jackster www.solo-rock.com

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