FIVE HORSE JOHNSON (19-07-2013) – SALA LA BOITE – Madrid

FIVE HORSE JOHNSON

Por fin me pude quitar la espina de ver a Five Horse Johnson en directo. Un deber si de esto de buscar conciertos con garra se trata. No me decepcionaron absolutamente nada y me dieron justo lo que quería: riffs de guitarra atronadores y armónica (aunque menos de lo que pensaba).

Sacando discos desde 1996, lo de Five Horse Johnson ha sido una carrera irregular discográficamente. Se agradece que nos visitasen con un disco de reciente publicación de buen nivel como es The Taking of Black Heart, tanto es así que algunas de mis canciones preferidas del concierto salieron de sus surcos y eso que la inicial, tanto en disco como en el concierto, “The Job”, tuvo un importante inconveniente, y fue la imposibilidad de poder escuchar la armónica que tan importante es, no ya en Five Horse Johnson, si no en esa canción. No hablamos de que estuviese baja: es que no estaba, por mucho que Eric Oblander, nuestro querido vikingo, soplase como un endemoniado.

Nos temíamos lo peor pero no fue así. Poco a poco la armónica se conectó y nuestros oídos se fueron haciendo al sonido del boogie absolutamente heavy que destilan. Aunque no solo de ritmos pesados (aunque dinámicos) viven Eric Oblander y Brad Coffin, su mano derecha que le da ciertos respiros a la hora de cantar. Una de mis favoritas fue el blues de su último disco “Die in the River”, canción que lo cierra y que no pasa desapercibida. Aquí demostró Eric que pese a que lo de este grupo es el boogie sin concesiones, esa mezcla de ZZ Top con Kyuss tan magnífica, se pueden pasar sin el menor problema a canciones de cadencias lentas y que aún así, sigan sonando igualmente intensas y especiales.

Otro tema que me dejó sorprendido fue “Smash & Grab”, del cual no consigo recordar ahora mismo si fue el tema en los que ambos guitarristas escogieron la slide como modo de expresión, dejándome con la boca abierta. Fuese o no la misma canción, fue una de las grandes del concierto y eso que en estudio tal vez pase por ser más discreta. Ese sonido perfectamente compenetrado de ambos guitarristas hizo que por unos instantes, tu mirada se olvidase del coloso Oblander para , como si fuese un partido de tenis, pasase de un guitarrista a otro. Es resumen, el tipo de canción que no te importaría que se eternizase en una jam infinita

Pero aparte de esto, el saber hacer que da tantos años de carrera hizo que se despidiesen a lo grande (no les dejaron descansar para los bises). Con “Mississippi King”, de para mi su mejor disco Nº6: The Dance, y sobre todo ese auténtico trallazo que hace te dejes la garganta en el sencillo estribillo que es “She Don´t Know” de Nº5: Fat Black Pussycat, absolutamente imbatible en su repertorio. Recuperando para el final juraría que un tema de Blues for Henry, su primer disco, nos dejaron con la típica sensación de que llevan ya años de rodaje y que Eric y Brad manejan su banda en directo como una diligencia perfectamente guiada pero que no ha perdido todavía ese toque salvaje.

Antes de Five Horse Johnson tuvimos la oportunidad de ver a Dixie Town, grupo gallego que con su último disco, O Furacán, nos había dejado muy buen sabor de boca. Personalmente me gustaron bastante y me parecieron el grupo telonero idóneo para Five Horse Johnson ya que practican un blues rock que se suele llamar musculoso y que tiene muchos puntos en común con estos. Su cantante y guitarrista (sin desmerecer a la base rítmica, muy buena también) transmitía esa sensación de vivir/disfrutar con lo que hace que es tan importante con este tipo de música. La verdad es que con cuatro discos a sus espaldas, ya no son unos críos y eso se notó en su buen hacer.

Y por último, no puedo obviarlo, tirón fuerte de orejas. Es probable que la sala no esté hecha para esto de los conciertos pero La Boite suena mal. Ya son varios conciertos allí y salvo algunas excepciones, últimamente no hay manera.

Por Rock in Chains

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