Estamos ante una película cuyas cualidades son muchas y sus defectos pocos “UN ASUNTO REAL”

ESTRENO EN ESPAÑA 1 DE MARZO 2013 Cartel Un Asunto Real

Un asunto real

Si alguien nos pregunta por el nombre de un loco de Dinamarca, inmediatamente respondemos “Hamlet”, pero si fuéramos daneses nos saldría primero el nombre de Cristian VII, primero porque Hamlet no existió jamás y segundo porque la historia de este rey es bien conocida en el país escandinavo. Una buena historia sórdida de esquizofrenia, cuernos, cabezas rodantes, prostíbulos, intrigas palaciegas e ideas ilustradas siempre gusta al populacho. Y a un director de cine, aún más.

Las películas de época no son del gusto de todo el mundo, por parecer, en muchas ocasiones, una serie de postalitas donde el director artístico y el de vestuario y peluquería se lucen, y en el que todo es demasiado envarado y alambicado para parecer mínimamente entretenido. No diré que esto no ocurre en “Un asunto real”, quiero decir, no estamos ante la nueva película de “La jungla”, aquí no hay acción a raudales ni entretenimiento puro y duro, pero sí estamos ante una buena película con un tema apasionante que va más allá de la sucesión de escenas bien cuidadas, con fotografía preciosista, vestuario al detalle y mucha pose.

¿Y cuál es el tema? La publicidad vende esta película como una historia de amor y poder, pero más bien me quedaría con lo segundo, pues la historia de amor es un elemento más y, sin duda, el que menos importa. Pero ¿qué sería de una película de intrigas palaciegas si no hay puertas secretas que se abren y miriñaques que se ponen a la altura de los sobacos en camas con doseles? Sin embargo, lo que te tiene atrapado es conocer esta historia de intrigas políticas, de intentos de cambio, de reyes manipulados y de maldad por un tubo. Y es que a mí una película con mucha maldad y pelucones dieciochescos ya me tiene conquistado.

La historia parte de una premisa similar a la odiada (no por mí) “María Antonieta” de la hijísima Coppola: una princesita inglesa se marcha a la fría y verde Dinamarca a casarse con el rey de ese país. Le han vendido la moto de que es guapo, culto y apasionado por las artes y el teatro. Cuando llega allí, la paran en medio de un prado para que conozca ya a su marido. Primera decepción: no es lo que le han dicho, es un tonto a las tres. Y poco a poco se va dando cuenta de que es más imbécil aún de lo que parece a primera vista.

Todos dicen que el rey está loco, y parece ser, según cuentan las crónicas wikipédicas, que padecía esquizofrenia, pero en realidad no lo está. Simplemente se lo hace para que así pueda dedicarse a aquello que le gusta: dar la nota. Sí, Cristian VII es un notas. ¿Que están viendo una obra de teatro y él la interrumpe para declamar fatal el parlamento de un actor? Toda la Corte le aplaude. ¿Que se pone a dar berridos en medio de una cena? Todos le ríen la gracia. Así, nadie le toma en serio y él se va a los burdeles, que es lo que le mola. La nueva reina, sin embargo, no acaba de tragar con él, y poco tiempo después de tener a su heredero, le manda a freír arenques y no vuelve a levantarse el miriñaque para él.

La aparición en ese momento de un médico alemán en la corte (interpretado magistralmente por el que va a ser Hannibal Lecter en la pequeña pantalla, el magnífico Mads Mikkelsen, al que todos recordaréis como el villano de “Casino Royale”), convirtiéndose primero en la nueva diversión del inmaduro y estulto rey, después en su amigo y por último en su gran consejero, cambiará todo. Sus aires nuevos, sus ideas ilustradas, sus innovadores métodos y sus libros cool (Voltaire, Rosseau…) traerán ilusiones a la reina (bueno, contemos también que tienen una relación amorosa apasionada, ella vuelve a sentir ilusiones también en esa parte) y harán que el rey abrace la Ilustración sin saber ni siquiera qué es eso, pero llevando a la modernidad a un país que vivía aún en la Edad Media.

Pero estos tres no contaban con que a los nobles y a la poderosa Iglesia no les iban a gustar todos estos cambios que los relegaban a un segundo plano y eliminaban sus privilegios, así que comienza una guerra a muerte entre unos y otros, comandados los privilegiados por la madrastra del rey, una tal Juliana María absolutamente perversa. No os contaré quién gana, para que vayáis a verla.

Estamos ante una película cuyas cualidades son muchas y sus defectos pocos: una puesta en escena absolutamente brillante, una fotografía cuidada y natural, actuaciones realmente memorables de los tres protagonistas, una historia bien contada a través de un guión al que no le sobra nada y que emociona al espectador. En el “debe” podemos señalar un metraje un tanto excesivo para una película de época, al igual que un ritmo muy pausado (con escenas algo oníricas que, de nuevo, me recuerdan a la película de la Sofi), pero que es lo que una historia como esta demanda, pero que no creo que sea del gusto de todos. La nominación al oscar está bien ganada.

Una reflexión final: si los daneses pueden hacer una película como esta ¿por qué no se puede en España? Tenemos historias como esta y aún más tremebundas en nuestra Historia de reyes y reinas, podríamos hacer sagas. ¿Es que nadie es capaz de hacer un producto como este? Ya está bien de temas trillados. ¡¡¡Queremos una película de época sobre Borbones malvados!!!

 

Trailer

por Juan Antonio Ayllón Ranchal

2 comentarios en “Estamos ante una película cuyas cualidades son muchas y sus defectos pocos “UN ASUNTO REAL”

  • el 26 febrero 2013 a las 12:28
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    Yo también quiero películas de época hispanas. Aquí hay trastámaras, austrias y borbones para dar y tomar. Quiero una peli sobre la Corte de los Milagros de Isabel II!!! Con su Padre Claret, la Monja de las Llagas, Paca y el general bonito!!!!

  • el 2 marzo 2013 a las 21:21
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    Hahaha y mira que me daba pereza leer la critica de una pelicula de la epoca. Pero es que lo escribes de una forma tan entretenida! Y sin duda, me la pienso ver.
    P.S.: ‘sus libros cool (Voltaire, Rosseau…)’ hahahah que más cool que eso para la epoca.

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