HOLLYWOOD SINNERS + AWESOME J’HAYBERS (19-05-2012) – Sala Costello – Madrid

HOLLYWOOD SINNERS

Era una noche de lluvia en Madrid pero sí teníamos sitio adonde ir. En el bar La Alegría —uno de esos pocos rincones castizos de la capital que aún no han sucumbido ante la invasión del plato cuadrado—, se agolpaban paisanos, jóvenes de previa y miembros de las bandas que iban a tocar. Lo habitual en las noches de concierto de los grupos terrenales.

AWESOME J’HAYBERS

Alrededor de las 22.15 la gente ya estaba en el Costello, y no mucho después subieron al escenario los Awesome J’Haybers, un descubrimiento para una servidora pero no tanto para el resto del público, o eso parecía. Lo que sí sorprendió a los que ya los conocían fue que subiera al escenario Dani, el bajista de Lüger, pues normalmente siempre habían tocado solos Rulo, el batería; y Nacho, el cantante y guitarrista. La novedad gustó, a juzgar por los comentarios que se escucharon durante y tras el concierto. La verdad es que el sonido, una especie de blues rockero lúdico —por poner una etiqueta inventada ahora mismo—, era sólido y no olía a teloneo. Contrastaban las actitudes de los tres integrantes: un bajista sobrio y muy cómplice del batería, un batería que tocaba con una especie de salvajismo jaranero y un cantante con una voz limpia y llena de alma, de soul, de sensualidad. Entremezclaban —apenas había pausas— temas instrumentales y temas cantados, con tanta espontaneidad que en ocasiones parecía una improvisación. Seguramente lo era, como sería mero formalismo la setlist que había en el suelo. Tres cuartos de hora, un breve bis y se acabó, pese a que el público quería más alma bañada en sudor.

AWESOME J’HAYBERS

La sala Costello es muy estricta —demasiado— respecto a horarios, y detrás venían los Hollywood Sinners, un grupo ya muy asentado en la escena garagera nacional e internacional, que tenían que terminar de tocar a medianoche. A eso de las 23.10, saltaron al escenario estos toledanos melenudos, altos, yeyés: Carmelo al bajo y a los coros, Marco a la batería y Edu a la guitarra y a la voz principal. Arrancaron con fuerza y la gente empezó a bailar. En el poco tiempo que tuvieron tocaron, sobre todo, temas de su último disco, Disastro Garantito (Dirty Water Records, 2011), con el carisma y la energía que los caracterizan. Tienen tablas y se nota. Quien no haya ido nunca a un directo de esta gente, tiene que ir simplemente para notar cómo una fuerza extraña te mueve brazos y piernas y no te deja estar quieto. Los gritos desgarradores de Edu despiertan el tigre que hay en ti. Desgraciadamente, el ampli del bajo murió, y esto hizo que los diez minutos finales perdieran fuerza, aunque al público ya no le importaba, pues ya se le había metido el calambre del garage rock en el cuerpo. Pasada la medianoche, no pudieron hacer más que un bis, Wild Man —de su anterior trabajo, We Won’t Change Our Style (Dirty Water Records, 2008)— antes de que la sala cerrara el telón. Supo a poco, pero se gozó.

AWESOME J’HAYBERS

En definitiva, ni la final de la Champions ni los obstáculos técnicos, acústicos y protocolarios de la sala impidieron que hubiera dos conciertos de sangre y pegada.

ESCUCHA A LOS AWESOME J’HAYBERS:
http://www.myspace.com/theawesomejhaybers

ESCUCHA A LOS HOLLYWOOD SINNERS:
http://hollywoodsinners.bandcamp.com/
http://www.myspace.com/hollywoodsinners

Texto: Sara Hernández Pozuelo
Fotos: Blanca Velasco Navarro

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