MAIKA MAKOVSKI (12-04-2012) – Ocho y Medio Club – Madrid

maika makovski concierto

Dentro de poco tiempo Maika Makovski será muy grande. Ya es una artista imprescindible en la escena indie, en la que ha habitado y duramente ha trabajado durante todos estos años, desde el lejano Kradiaw (2005), pero ahora empieza a jugar en grandes ligas, y todo parece indicar que seguirá un rápido camino ascendente a la cima del rock. O del mundo. Básicamente, de lo que ella quiera. Con su recién estrenado disco, Thank you for the Boots, fichó por uno de los mastodónticos sellos discográficos y lo ha presentado en todos los medios generalistas que se precien. Makovski, sin embargo, todavía parece algo tímida en su posición. O quizás es parte de su encanto natural, tras el que se rinden las decenas de seguidores que la observan hechizados por sus voz y su interpretación.

 

El pasado 12 de abril en la sala Ocho y Medio de Madrid, apareció en el escenario casi sin hacer ruido y, tras una leve sonrisa, se sentó al piano, su nuevo aliado, y comenzó a tocar. Language fue el primer saludo con el Makovski, acompañada por su banda habitual (David Martínez a la batería, Juan Carlos Luque al bajo y el contrabajo, y Oskar Benas a la guitarra y los coros) daba la bienvenida a su nuevo espacio musical, más luminoso, más abierto, más positivo.

Maika Makovski Concierto

Como era de esperar en este arranque de gira de presentación de Thank you for the Boots, esta última referencia fue el eje central sobre el que giró la noche. Pero sin exagerar, pues también hubo tiempo para disfrutar de temas de sus discos anteriores, fieles a su versión original más rockera, o trastocados desde una óptica de piano y pop. Su guitarra no tardó en aparecer: en la segunda canción ya se la colgó mientras que saludaba a los ‘cabrones y a las golfas’, haciendo referencia a la letra de The Bastard And The Tramp, uno de los cortes con tintes más americanos del disco que grabó en 2010, Maika Makovski.

 
 
 
El concierto despegó suavemente, con contrastes entre los temas del último disco, cristalinos y saltarines como Get Along o más oscuros y bucólicos, como When The Dust Clears, con momentos más cabareteros incorporados de su etapa como actriz y cantante en Desaparecer (2011). Poco a poco, la voz de la mallorquina comenzó a alzarse sobre el resto de instrumentos, saltando de registro a otro, hasta llegar a agudos imposibles que muestran su gran capacidad técnica. Cool Cat, que dedica al pianista Leon Russel, y una interpretación del brillante tema Friends, esta vez con piano, reflejaron a la perfección el dulce momento que atraviesa la intérprete.

 

A partir de ahí, comenzó a subir la intensidad y la temperatura del espectáculo. El lado más salvaje, sensual y palpitante de su carrera apareció con temas como Body, Pagan o Oh M Ah. No es fácil no caer en la comparación obvia: el susurro, las marcadas líneas de bajo, los acordes abiertos y distorsionados de estos temas de su disco homónimo, que además, para añadir más parecidos, produjo por John Parish, son la mejor respuesta patria a PJ Harvey hasta la fecha. Y este es un gran cumplido que Makovski sabe mantener con dignidad y dominio sobre el escenario, olvidando durante un rato su actitud de niña buena.

 

Avoiding You, Nevermore, Iron Bells y The Gate abrieron una ventana a su cuarto disco Desaparecer, que le ha llevado a lo largo de 2011 y 2012 a múltiples salas en un espectáculo teatral junto a Juan Echanove. Después de estos temas, con el celebrado Lava Love intercalado en el penúltimo puesto, la banda decidió que no quería despedirse todavía, y compartieron por primera vez en directo Number, uno de los cortes más pegadizos de Thank you for the Boots.

Maika Makovski Concierto

El grupo abandonó el escenario para ceder completamente el protagonismo a la cantante tras Your Reflection, quizás el apunte más rockero de este último disco. Algunos fans enterados sabían que  era el cumpleaños de Maika y tras las felicitaciones y regalos, ella, conmovida, quiso devolver el obsequio con el momento más íntimo y emocionante del concierto: una interpretación de Song of Distance, con solo una guitarra acústica apoyando su voz.

 

En un último bis la banda recuperó de nuevo, con los pantanosos Ruled By Mars y The Deadly Potion of Passion, ese rock desértico que alza a Maika Makovski como la diva que es: poderosa, imparable y capaz de cualquier cosa. Todavía sigue explorando diferentes estilos y recursos, y parece que en todos ellos está cómoda y tiene dominio de sobra. Así, continuando con paso firme, bien en el rock o bien en el pop, no tardará en colocarse la corona y llenar estadios.

Maika Makovski concierto

 

Por Ágata Timón
Fotos Christian Guerrero